16 agosto 2026

Un día en el Brazo del Este (Sevilla): ruta en coche, mejores horas y qué aves ver en verano

Al Brazo del Este suele irse en invierno, cuando se llena de limícolas y el arrozal está inundado y despejado. Yo he acabado prefiriéndolo en pleno verano, con el arroz alto y un calor que obliga a madrugar, porque es cuando aparecen las ardeidas que crían por aquí y un par de especies que no encontraré en ningún otro sitio de la península. Las fotos de esta entrada son de tres mañanas: dos de finales de agosto y principios de septiembre de 2025, y una de julio de 2026.

El paraje es un meandro abandonado del Guadalquivir a diecisiete kilómetros al sur de Sevilla, declarado Paraje Natural en 1989, ZEPA en 2002 y sitio Ramsar en 2005. Son algo más de mil seiscientas hectáreas repartidas entre seis municipios, aunque lo que uno recorre en la práctica es la cuadrícula de caminos que separa las parcelas de arroz.

Un canal del Brazo del Este al amanecer
Uno de los canales del Brazo al amanecer, cuando todo está aún en silencio

Cómo me muevo por allí

Entro y salgo siempre por la carretera de Pinzón, la SE-685, justo por donde arranca la SE-659. Desde ahí me muevo libremente por la cuadrícula de caminos, sin un itinerario fijo, y hago el recorrido entero dentro del coche, que acaba funcionando como un hide estupendo: mientras permanezca dentro y me mueva despacio, las aves siguen a lo suyo a pocos metros.

Mi forma de trabajar allí es sencilla y bastante lenta. Localizo una especie por el canto, aparco cerca y espero dentro del coche sin hacer movimientos bruscos hasta que reaparece, que a veces es cuestión de un minuto y a veces de veinte. En alguna ocasión echo mano del reclamo, aunque en verano da poco resultado, porque los pájaros ya han terminado la reproducción y no tienen ningún interés en contestar; cuando lo uso, procuro que sea de forma puntual y sin insistir.

Conviene contar con dos cosas que no aparecen en las guías del sitio. La primera es el calor: hay que llegar al amanecer aunque cueste el madrugón, porque a media mañana la luz se vuelve dura y la temperatura llega a ser realmente extrema, de modo que en unas tres horas ya está uno recogiendo. La segunda son los caminos, que son estrechos y de los agricultores, no de los pajareros: hay que buscar sitio para parar donde no se estorbe, porque los tractores pasan a menudo, y acordarse de subir las ventanillas cuando llega uno, o la polvareda entra dentro con la cámara por medio.

Garcilla cangrejera y martinete, las ardeidas fijas

De todas las aves del sitio, la garcilla cangrejera es la que no me ha faltado ni una sola mañana de verano. Se mueve por los bordes de las tablas, entre el arroz, y en agosto todavía se ven adultos en plumaje nupcial, de un ocre cálido y con el pico azulado que pierden más adelante. Es un ave discreta pese al color, y muchas veces la localizo cuando levanta el vuelo a poca distancia del coche.

Garcilla cangrejera jadeando por el calor
Garcilla cangrejera jadeando por el calor de la jornada. Brazo del Este (Sevilla), septiembre de 2025

El martinete común es el otro habitual, y aparece en las tres salidas. Al amanecer todavía anda activo antes de retirarse a dormir a la vegetación densa, así que la primera hora es el momento de buscarlo. Los adultos, con el dorso negro y el píleo del mismo color, son inconfundibles; los juveniles, pardos y moteados de claro, despistan bastante a quien solo conoce al adulto y se confunden con facilidad con un avetorillo grande visto de lejos.

Martinete común reposando sobre una pata
Martinete adulto reposando sobre una pata. Brazo del Este (Sevilla), agosto de 2025

Fumarel cariblanco

Sobre las tablas inundadas patrullan los fumareles cariblancos, que cazan peces en los aliviaderos de las bombas con un aleteo ligero y pasan una y otra vez por el mismo tramo. Es probablemente el ave que mejor se deja fotografiar en vuelo de todo el paraje, precisamente porque repite el recorrido: basta con quedarse quieto en un buen sitio y esperar a que vuelva a cruzar, además de que suelen ignorar el coche por completo.

Grupo de fumareles volando sobre el arrozal
Grupo de fumareles sobre el arrozal. Brazo del Este (Sevilla), julio de 2026
Fumarel cariblanco volando visto desde abajo
Fumarel pescando en los canales. Brazo del Este (Sevilla), julio de 2026
Fumarel cariblanco descansando en un poste metálico
Fumarel cariblanco reposando tras la pesca. Brazo del Este (Sevilla), julio de 2026

Los tejedores africanos

La sorpresa para quien no ha estado nunca son los tejedores africanos, que llevan años establecidos en el arrozal y aquí son parte del paisaje. El macho de obispo coronigualdo, negro y amarillo encendido en plumaje nupcial, no se parece a nada ibérico y resulta llamativo hasta para quien no pajarea; el tejedor cabecinegro es algo más discreto y suele verse trepando por las cañas junto a las acequias.

Macho de obispo coronigualdo en plumaje nupcial posado en una caña
Macho de obispo coronigualdo. Brazo del Este (Sevilla), agosto de 2025
Tejedor cabecinegro junto a una acequia del arrozal
Tejedor cabecinegro en un terrón. Brazo del Este (Sevilla), julio de 2026

Cerceta pardilla

La cerceta pardilla es la anátida más amenazada de Europa, catalogada En Peligro Crítico en el Libro Rojo de las Aves de España y declarada en situación crítica por el Ministerio en 2018, lo que la coloca en el escalón previo a la extinción. En las lagunas del recorrido se deja ver con cierta regularidad durante el verano, y la encontré en las dos salidas de 2025. En una de ellas se me acercaron dos furtivos con la intención de descubrir si era personal de Medio Ambiente de la Junta de Andalucía, porque querían quejarse de que ellos no podían cazar en ningún sitio (por falta de presupuesto...) y denunciar que en una de las fincas colindantes se cazaban hasta cercetas pardillas con la participación de altos cargos de la Guardia Civil. Como vieron que estaba haciendo fotos, recogieron y se fueron tras la charla.

Cercetas pardillas acicalándose en la laguna
Cerceta pardilla, la anátida más amenazada de Europa. Brazo del Este (Sevilla), agosto de 2025

Morito común y las garzas del arrozal

Por las parcelas encharcadas se mueven los bandos de morito común, que a contraluz parecen simplemente negros y solo enseñan los tornasoles verdosos y púrpuras cuando les da bien el sol. Con ellos comparten terreno la garcilla bueyera, la garceta común, la garza real y, con menos frecuencia, la garza imperial, que es la más esquiva de todas y la que antes levanta el vuelo. En septiembre de 2025 apareció además un grupo de flamencos comunes en una de las láminas de agua más abiertas.

Morito común reposando
Morito común en el arrozal. Brazo del Este (Sevilla), septiembre de 2025
Garza imperial entre la vegetación palustre del Brazo del Este
Garza imperial. Brazo del Este (Sevilla), agosto de 2025
Garcilla bueyera jadeante
Garcilla bueyera. Brazo del Este (Sevilla), agosto de 2025
Garceta común caminando por una explanada
Garceta común. Brazo del Este (Sevilla), agosto de 2025
Garza real reposando con el arrozal de fondo
Garza real. Brazo del Este (Sevilla), agosto de 2025

Canastera común

En julio de 2026 me encontré canasteras en los bordes secos, que es donde crían, y es un ave que merece la pena esperar: caza al vuelo con un estilo suelto, más de golondrina grande que de limícola, y en el suelo se camufla tan bien contra la tierra seca que uno pasa de largo sin verla si no se ha fijado antes en el vuelo.

Canastera común posada entre la maleza junto al arrozal
Canastera común. Brazo del Este (Sevilla), julio de 2026

Limícolas de paso

A finales de agosto y en septiembre empieza a notarse el paso postnupcial y aparecen limícolas en las orillas: cigüeñuela común, que allí es fija, combatiente, andarríos bastardo, andarríos grande, chorlitejo chico y algún vuelvepiedras. No son las concentraciones del invierno, pero es un buen momento para ver plumajes de transición, que son los que más cuesta identificar y los que menos salen en las guías.

Combatiente macho en plumaje estival
Combatiente. Brazo del Este (Sevilla), agosto de 2025
Andarríos grande paseando por el lodo seco
Andarríos grande. Brazo del Este (Sevilla), julio de 2026
Andarríos bastardo descansando en una isla
Andarríos bastardo. Brazo del Este (Sevilla), septiembre de 2025
Chorlitejo chico juvenil
Chorlitejo chico juvenil. Brazo del Este (Sevilla), septiembre de 2025
Limícolas variados en la orilla de una laguna
Imagen típica del lodo, donde cohabitan varias especies: avefría, combatiente, andarríos bastardo, cigüeñuela y algunas anátidas

Rapaces

Las rapaces del sitio en verano son sobre todo el aguilucho lagunero, que patrulla bajo sobre el arrozal a primera hora, y el aguilucho cenizo, que vi en septiembre de 2025. En la mañana de julio de 2026 hubo además milanos negros y algún cernícalo vulgar por los postes de los caminos, que son el mirador habitual de la especie por allí.

Aguilucho lagunero volando sobre los cañaverales de la laguna
Aguilucho lagunero. Brazo del Este (Sevilla), septiembre de 2025
Aguilucho cenizo comiéndose un saltamontes
Aguilucho cenizo comiéndose un saltamontes. Brazo del Este (Sevilla), septiembre de 2025
Águila calzada mirando a cámara posada en un eucalipto
Águila calzada. Brazo del Este (Sevilla), septiembre de 2025
Cernícalo vulgar posado en un poste
Cernícalo vulgar. Brazo del Este (Sevilla), septiembre de 2025

Si vas en verano, el resumen es corto: madruga, quédate dentro del coche, ten paciencia con los caminos y vete antes de que apriete el sol. El sitio da para volver muchas veces sin repetirse.

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