25 julio 2010

El martinete común en el Brazo del Este (Sevilla) durante el estío

Martinete común
[Night Heron – Nycticorax nycticorax]








El mes de julio coincide con una de las épocas de mayor actividad en las colonias de reproducción de las ardeidas en la península ibérica. A diferencia de otras garzas de hábitos marcadamente diurnos, el martinete común mantiene una dinámica muy particular en estos meses centrales del verano, cuando los pollos de las primeras nidadas ya empiezan a abandonar los nidos y a realizar sus primeros vuelos de dispersión por los alrededores del humedal.

 

Retrato de martinete en Brazo del Este (Sevilla)
Brazo del Este (Sevilla). Julio 2010. Canon 450D + Sigma 170-500mm

Rasgos morfológicos y plumaje nupcial

La observación del Martinete común [Black-crowned Night Heron - Nycticorax nycticorax] en época estival permite apreciar a los adultos en su máximo esplendor morfológico, exhibiendo los caracteres propios del periodo reproductor definitivo.

El diseño del adulto es inconfundible debido a su silueta compacta y robusta. Destaca el capirote y el dorso de un tono negro azulado con reflejos metálicos, que contrasta vivamente con las alas de color gris claro y las partes inferiores blancas o cenicientas. El rasgo más diagnóstico del plumaje nupcial son las dos o tres plumas blancas, largas y filamentosas, que nacen en la nuca y caen sobre el dorso, las cuales suelen perderse o reducirse tras la cría. Los ojos, de un iris rojo escarlata muy intenso, completan su fisonomía. En este periodo, además, es frecuente observar la coexistencia en el mismo hábitat de estos adultos con los jóvenes del año, que visten un plumaje de camuflaje pardo, densamente moteado de blanco, y presentan el iris todavía amarillento.

Martinete con mechón nupcial danto un paso
Adulto macho con moño nupcial. Brazo del Este (Sevilla). Julio 2010. Canon 450D + Sigma 170-500mm

 

Dinámica reproductora y hábitos alimentarios

Durante el verano, la actividad en las colonias de cría (que suelen ser multiespecíficas, compartidas con garcillas bueyeras, garzas reales o martinicos) es frenética. Sin embargo, el martinete común mantiene su especialización crepuscular y nocturna. Pasa las horas de mayor insolación oculto en la vegetación palustre más densa, como carrizales, tarayales o sauces de ribera, reduciendo así el estrés térmico y la competencia directa con otras especies diurnas.

Martinete en posición de reposo
Brazo del Este (Sevilla). Julio 2010. Canon 450D + Sigma 170-500mm

 

Es al caer la tarde cuando la actividad se intensifica notablemente. Los adultos abandonan los dormideros y las zonas de nidificación para buscar el alimento necesario para cebar a la prole. Su técnica de caza en esta época se basa en el acecho estático en las orillas de aguas someras, canales de riego o tablas de arrozales. Su dieta estival es marcadamente oportunista, aprovechando la gran abundancia de anfibios, grandes insectos, y pequeños peces que registran los humedales en julio. El éxito de estas poblaciones está estrictamente ligado a la conservación de la vegetación de ribera, vital para el refugio de los volantones en sus primeras semanas de emancipación.




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