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08 septiembre 2026

El Sony 200-600 con duplicador 2x (SEL20TC) a prueba en el Brazo del Este: una mañana a 1200 mm

 A finales de agosto volví una mañana al Brazo del Este con un plan añadido al pajareo de siempre: llevar puesto el duplicador 2x de Sony, el SEL20TC, sobre el 200-600 durante toda la salida, sin quitarlo más que al principio, para ver de una vez qué da de sí ese invento en condiciones reales de marisma. A 1200 milímetros y f/13 el margen de error es pequeño —la luz del amanecer obliga a subir el ISO y el coche hace de trípode—, así que el sitio era el banco de pruebas perfecto: aves confiadas, distancias de todo tipo y dos horas de luz buena antes de que el calor apague la marisma.

 El amanecer: moritos y una garceta anillada

Los moritos abrieron la mañana como la suelen abrir en el Brazo, en bandos que cruzaban en silueta el cielo naranja camino de los arrozales, y esos primeros minutos los tiré todavía sin duplicador, que para siluetas en vuelo no hace ninguna falta, y la escasez de luz imposibilitaba el disparo a f13


Bando de moritos comunes en silueta sobre el cielo naranja del amanecer en el Brazo del Este. Lejos
Moritos al amanecer. Brazo del Este (Sevilla), 29 de agosto de 2026. Sony A7R II, 200-600

 

 
Al poco de amanecer ya coloqué el duplicador para empezar con la jornada de prueba a 1.200mm. El primer pájaro que se llevó la atención fue una garceta grande que pescaba en la laguna con el agua todavía rosa lleva anilla amarilla de lectura en la tibia izquierda, además de la metálica en la derecha.
 
Garceta grande con anilla amarilla de lectura en el agua rosada del amanecer
Garceta grande con anilla de lectura, primera foto a 1200 mm de la mañana. Brazo del Este (Sevilla), 29 de agosto de 2026. Sony A7R II, 200-600 + SEL20TC

 Las espátulas comían en la orilla de la misma laguna, barriendo el agua con ese pico que de perfil no se confunde con nada, y compartían el borde de hierba con garcetas comunes, una garza real y algún morito suelto que había preferido quedarse a desayunar en vez de seguir al bando.
 
Grupo de espátulas comunes alimentándose en la orilla al amanecer, una con el pico de perfil
Espátulas comiendo en la orilla, a 1200 mm y con la luz jugando a favor. Brazo del Este (Sevilla), 29 de agosto de 2026. Sony A7R II, 200-600 + SEL20TC

 
 El fumarel de la barandilla
  Un fumarel cariblanco en plumaje no nupcial, con la frente ya blanca y el capirote reducido a la nuca, descansaba en una barandilla metálica sobre el canal, tan quieto que me dejó acercar el coche hasta la distancia del retrato; a esas distancias cortas es donde el duplicador se gana el sitio en la mochila, porque convierte un posado normal en un primer plano.
 
Fumarel cariblanco en plumaje no nupcial posado en una barandilla metálica
Fumarel cariblanco en la barandilla del canal. Brazo del Este (Sevilla), 29 de agosto de 2026. Sony A7R II, 200-600 + SEL20TC

 Los abejarucos del cable
Los abejarucos siguen agarrados al verano cuando agosto se acaba, y esa mañana un grupo usaba el cable trenzado que cruza uno de los caminos como percha de caza. Con la primera luz dorada y los 1200 milímetros pude trabajarlos sin bajarme del coche, erizados aún del fresco de la noche, hasta que el sol calentó y empezaron las salidas a por abejas.
 
Abejaruco europeo con el plumaje erizado posado en un cable trenzado a primera hora
Abejaruco recién levantado, todavía erizado. Brazo del Este (Sevilla), 29 de agosto de 2026. Sony A7R II, 200-600 + SEL20TC

 
 Los tejedores, en plena faena
El tejedor cabecinegro fue el plato fuerte de la mañana. Esta especie africana lleva años establecida en los arrozales del bajo Guadalquivir, y el Brazo es de los pocos sitios de Europa donde se deja ver bien; lo que no había visto nunca hasta ahora es lo que da nombre al pájaro: un macho tejiendo. Colgado boca abajo de una panícula seca, anudaba con el pico tiras verdes de hoja alrededor del tallo, con una soltura de cestero que no se olvida una vez vista.
 
Tejedor cabecinegro macho colgado boca abajo tejiendo tiras verdes en una caña
Macho de tejedor cabecinegro anudando tiras de hoja: el nido, empezado. Brazo del Este (Sevilla), 29 de agosto de 2026. Sony A7R II, 200-600 + SEL20TC

 
Tejedor cabecinegro macho colgado haciendo un nudo tiras verdes
Mismo ave haciendo un nudo

 El nido terminado colgaba unos metros más allá, un cesto de fibras ya secas trenzado entre las hojas de la caña, y alrededor de la pequeña colonia había movimiento constante: el macho de capirote negro y pecho dorado vigilando desde el carrizo, y hembras y jóvenes repartidos entre las espigas de arroz y los tarajes.
 
 
Nido tejido de tejedor cabecinegro colgando entre hojas de caña
El nido, un cesto colgado de la caña. Brazo del Este (Sevilla), 29 de agosto de 2026. Sony A7R II, 200-600 + SEL20TC

Tejedor cabecinegro macho de capirote negro y pecho dorado entre el carrizo
Macho de tejedor cabecinegro en el carrizo. Brazo del Este (Sevilla), 29 de agosto de 2026. Sony A7R II, 200-600 + SEL20TC

Una de las hembras se plantó en unos terrones de fango seco con una oruga enorme atravesada en el pico, y ahí estuvo un buen rato con ella, que es de esas escenas que valen más que cualquier retrato posado.
 
Tejedor cabecinegro de tipo hembra con una gran oruga en el pico sobre terrones de fango seco
Tejedor con una oruga sobre los terrones. Brazo del Este (Sevilla), 29 de agosto de 2026. Sony A7R II, 200-600 + SEL20TC

 
Tejedor cabecinegro de tipo hembra con una gran oruga en el pico sobre terrones de fango seco. Segunda toma
Segunda toma

A otra hembra la grabé en vídeo moviéndose por el arrozal.
 

 
Tejedor cabecinegro de tipo hembra encaramado a las panículas verdes del arroz
Hembra de tejedor en la espiga del arroz. Brazo del Este (Sevilla), 29 de agosto de 2026. Sony A7R II, 200-600 + SEL20TC

 Un carricero confiado
Un carricero común joven, con todo el plumaje nuevo y de tonos más cálidos que los adultos que uno ve en primavera, se dedicó a acicalarse al descubierto sobre las cañas secas durante varios minutos, ajeno por completo al coche, con la lenteja de agua poniendo el fondo verde. Para un pájaro de este tamaño, poder quedarme a distancia cómoda y que los 1.200 milímetros hicieran el resto es justo el escenario donde el duplicador compensa.
 
Carricero común joven acicalándose al descubierto sobre cañas secas con fondo verde
Carricero joven acicalándose sobre la caña seca. Brazo del Este (Sevilla), 29 de agosto de 2026. Sony A7R II, 200-600 + SEL20TC

 El guardarraíl de las garzas
La garcilla cangrejera de turno —en el Brazo en verano nunca falta— posaba en un poste sobre un canal de agua lisa y azul, ya sin el ocre nupcial, y a pocos metros un martinete adulto había elegido de percha nada menos que el guardarraíl de la carretera, con las patas amarillas agarradas al metal galvanizado: la foto menos «natural» aunque bastante frecuente en el Brazo.
 
Garcilla cangrejera posada en un poste sobre el agua azul lisa de un canal
Garcilla cangrejera sobre el canal. Brazo del Este (Sevilla), 29 de agosto de 2026. Sony A7R II, 200-600 + SEL20TC

 
Martinete común adulto posado en el guardarraíl metálico de la carretera
Martinete adulto en el guardarraíl. Brazo del Este (Sevilla), 29 de agosto de 2026. Sony A7R II, 200-600 + SEL20TC

 La garceta común del mismo tramo se dejó el retrato de cabeza, con el pico negro y la luz ya alta.
 
Primer plano de cabeza y pico de una garceta común
Garceta común de cerca: a 1200 mm sobra tele hasta para el retrato. Brazo del Este (Sevilla), 29 de agosto de 2026. Sony A7R II, 200-600 + SEL20TC

 La despedida: moritos a tiro de retrato
Los moritos que habían abierto la mañana en silueta la cerraron a plena luz, con un grupo alimentándose en un pastizal encharcado tan cerca del camino que hasta sobraba distancia focal. Entre los adultos, que a esa distancia ya enseñan los brillos verdes y púrpura del plumaje, andaba un joven del año, pardo mate y sin lustre.
 
Grupo de moritos comunes alimentándose en un pastizal encharcado, con un joven en primer término
Moritos a plena luz, con un joven del año en primer término. Brazo del Este (Sevilla), 29 de agosto de 2026. Sony A7R II, 200-600 + SEL20TC

 Qué tal se portó el duplicador
Los números de la mañana ayudan a situar la prueba: casi dos horas seguidas a 1200 milímetros y f/13, con el ISO en 4000 durante el amanecer y velocidades que al principio no pasaban de 1/100, disparando siempre apoyado en el coche.
El resultado fueron muchas fotos aprovechables, sin duda, sobre todo para documentar la salida en el blog, pero con una merma de calidad considerable respecto al 1,4x (SEL14TC), y no digamos ya respecto a los 600 milímetros sin extensor. Con luz fuerte y directa la combinación se defiende mucho mejor —el abejaruco del cable es la prueba—, aunque la profundidad de campo a 1.200 milímetros es tan escasa que enfocar al ojo se convierte en un ejercicio de paciencia.
La conclusión, después de una mañana entera con él puesto, es clara: para la marisma el 1,4x es mucho mejor compañero, y el 2,0x queda para montarlo ocasionalmente, cuando la foto sea testimonial y la distancia no deje otra opción.
 
A las nueve, con el sol ya alto y el calor apretando, la marisma se apagó como se apaga siempre en verano, de golpe, y me volví con la tarjeta llena y una idea bastante clara de lo que el duplicador puede y no puede hacer. El resto de especies del blog, como siempre, en el listado de especies fotografiadas.
 

23 agosto 2026

Abejaruco europeo (Merops apiaster): cómo distinguir macho, hembra y juvenil, y dónde ver sus colonias

 El abejaruco europeo [European Bee-eater - Merops apiaster] se oye antes de verse, y eso es lo primero que conviene saber de él: ese «prruip» líquido y repetido que cae del cielo cuando el bando pasa alto es casi siempre la única pista que uno tiene antes de localizarlos. Cuando por fin aparecen posados en un cable o en una rama seca, el problema deja de ser encontrarlos y pasa a ser otro, mucho más entretenido: averiguar a quién se está mirando, porque en un mismo tendido de julio pueden estar juntos los adultos que criaron y los pollos que acaban de salir del túnel.
El adulto es inconfundible en cuanto se le ven las partes altas: la corona y el manto de un castaño intenso que se degrada a dorado en las escapulares, la garganta amarilla limpia separada del pecho azul verdoso por una línea negra estrecha y nítida, el antifaz negro que le cruza el ojo y el pico largo, curvo y fino con el que caza al vuelo. Las dos rectrices centrales sobresalen en punta, un detalle que en vuelo le da esa silueta de flecha que lo separa de cualquier otra cosa. Las diferencias entre sexos son sutiles pero reales y se ven mejor con el ave de dorso: el macho tiene las partes dorsales de un castaño más oscuro y saturado, mientras que la hembra tira a tonos más verdosos en las alas y el obispillo. 

 

abejaruco europeo adulto posado en un cable eléctrico contra cielo azul, con la garganta amarilla y la línea negra del pecho bien visibles
Juvenil o adulto no reproductor, en un cable sobre el arrozal, en las horas de más calor de la tarde. Brazo del Este (Sevilla), 13 de julio de 2026. Sony α7R II + 200-600 mm

El plumaje juvenil es la duda que más se repite a partir de julio. Los jóvenes del año llevan un colorido apagado, con verde donde el adulto tiene castaño, el iris marrón en vez del rojo intenso del adulto, y la línea negra que separa la garganta amarilla del pecho poco definida o ausente del todo. Tampoco les han crecido aún las rectrices centrales en punta, así que la cola se ve cuadrada. Un ave de dorso verdoso apagado, con la garganta amarilla pero sin ese collar negro nítido, es casi con seguridad un pollo volandero de ese mismo verano.


abejaruco europeo de espaldas en un cable con luz cálida de tarde, mostrando el manto verdoso apagado y la cola de puntas cuadradas
De espaldas y con el sol ya bajo, el manto se ve verdoso y apagado y la cola no tiene puntas alargadas: rasgos de ave joven o adulto no reproductor. Brazo del Este (Sevilla), julio de 2010. Canon 450D + Sigma 70-300 mm

Lo que de verdad organiza la vida del abejaruco es el agujero en la tierra. Cava una galería en taludes arenosos, barrancos y cortados, entre medio metro y dos metros de profundidad, con una boca de diez o doce centímetros y una cámara al fondo del tamaño de una caja de zapatos; excavan los dos miembros de la pareja a picotazos, y en el proceso pueden sacar hasta diez kilos de tierra. Casi siempre crían en colonias, de modo que un mismo talud acaba perforado por una hilera de bocas y con aves entrando y saliendo como si aquello fuera una estación. Ponen una sola vez al año, en mayo, seis o siete huevos, y los pollos salen en junio.


talud arenoso de un barranco con varias bocas de nido de abejaruco alineadas y un ave asomando en la entrada de una de ellas
El talud natural de un barranco, con la hilera de bocas de nido y un ave asomando en una de ellas. Manilva (Málaga), 2 de mayo de 2010. Canon 450D + Sigma 70-300 mm.

Encontrar una colonia cambia por completo la forma de fotografiarlos, porque los adultos usan siempre los mismos posaderos alrededor del talud: una rama seca, un alambre, un tallo alto desde el que salen a cazar y al que vuelven con la presa. Esa fidelidad al percherón es lo que permite acercarse una vez y quedarse quieto, en lugar de perseguir bandos por el cielo. Cazan al vuelo abejas, avispas, moscardones y libélulas, y a las presas con aguijón las golpean contra la percha antes de tragarlas, lo que explica su mala fama entre los apicultores y también por qué merodean las colmenas.

pareja de abejarucos europeos acurrucados juntos en una rama de tarajal, uno de ellos con el dorso castaño más oscuro
Dos aves juntas en un tarajal, cerca del talud de la colonia. En el de la derecha se aprecia el castaño más saturado del dorso. Manilva (Málaga), 2 de mayo de 2010. Canon 450D + Sigma 70-300 mm

abejaruco europeo adulto de dorso posado en una varilla metálica sobre un talud de arena, con el manto castaño y dorado a la vista
De dorso sobre una varilla clavada en un talud de arena, con el castaño y el dorado del manto de frente al sol. Brazo del Este (Sevilla), 11 de abril de 2010. Canon 450D + Sigma 70-300 mm


El calendario es estricto y merece la pena tenerlo apuntado. El abejaruco es estival: llega a España en marzo y abril, cría entre mayo y julio, y a partir de mediados de agosto empieza a marcharse, con el paso alargándose hasta septiembre. Inverna en el África tropical, en dos zonas separadas entre sí: una franja en el África occidental y un sector amplio más al sur, entre el Congo y Zimbabue. En invierno no queda ni uno, de modo que cualquier abejaruco que se vea en la península entre noviembre y febrero es una anomalía que hay que documentar. En cuanto a distribución, cría de forma casi continua por toda la península salvo en Galicia, la franja cantábrica y los Pirineos, y es especialmente abundante en Andalucía, Extremadura, Castilla-La Mancha y el valle del Ebro; en los últimos años se ha ido metiendo en cotas más altas de lo que era habitual. En la Lista Roja de las Aves de España figura como Preocupación Menor, y está incluido en el Listado de Especies Silvestres en Régimen de Protección Especial, aunque no en el Catálogo Español de Especies Amenazadas.
De confusión, poca: por color y silueta no hay en España otra ave parecida. La única que se le acerca en registro es la carraca europea, que comparte hábitat, cables y afición a los grandes insectos, pero es más rechoncha, de azul turquesa dominante y con la espalda de un canela liso, sin nada del castaño y dorado degradado del abejaruco ni la garganta amarilla. En vuelo, la carraca bate con aleteo pesado y silueta ancha, mientras el abejaruco planea con las alas triangulares y la cola en punta, más cerca de un vencejo grande que de un córvido.
Las fotos de esta ficha salen de dos sitios muy distintos. Las de Manilva son de una mañana de mayo de 2010 en la que encontré el talud del barranco perforado de bocas y me quedé un rato viendo entrar y salir a los adultos; las del Brazo del Este, de abril y julio de 2010 y de una tarde de julio de 2026, son de aves posadas en los cables y las varillas que bordean los arrozales, que es donde uno los encuentra siempre por allí, ya con el arroz alto y el calor obligando a fotografiar desde el coche.
Ficha completa de todas las especies del blog en el listado de especies fotografiadas. El recorrido del sitio donde están las fotos de los arrozales, en un día en el Brazo del Este.