Cosas técnicas
Aquí reúno las pruebas que he ido haciendo con mi equipo en el campo, no en un banco de laboratorio: con el pájaro delante, la luz que había ese día y el revelado que hago siempre. Son pruebas para uso propio, hechas para responderme preguntas concretas —hasta qué ISO puedo subir sin arrepentirme, si merece la pena el teleconvertidor— y las publico porque a lo mejor le sirven a alguien con un equipo parecido.
Casi todo lo que hay aquí sale de la misma cadena de decisiones: en enero de 2025 pasé de APS-C a full frame, con eso perdí ráfaga y gané rango dinámico, y de ahí vino lo demás. El multiplicador que me faltaba para las marismas, y después las cuentas de hasta dónde puedo forzar la sensibilidad para compensar lo que me quita el multiplicador.
El equipo y sus límites
Del APS-C al full frame: qué gané y qué perdí
Tenía una Sony a6400 comprada exclusivamente para el pajareo y quería pasar a full frame. Encontré en Wallapop una A7RII, que fue buque insignia de la marca y salió en 2015: un modelo antiguo, pero con una calidad de sensor que a un precio de segunda mano me parece irrisorio comparado con los modelos nuevos. La lección del cambio es que no todo son mejoras: perdí capacidad de ráfaga, que es muy útil para aves en vuelo, y gané resolución, rango dinámico y una capacidad de levantar luces asombrosa. También me cambió la forma de fotografiar, más elaborada y consciente: como pasar de una ametralladora a un fusil.
- Prueba de nueva cámara con trepador azul — enero de 2025 Primera sesión con la A7RII, en un hide de la zona, con el trepador azul de modelo. Incluye una muestra del procesado a partir de un RAW muy oscuro, tomado con una tormenta a primera hora: aunque la foto ni está bien enfocada, se ve el rango dinámico que permite disparar con pésima luz. Parámetros: 600 mm, f6,3, ISO 1.000, 1/500.
Hasta qué ISO aguanta la A7RII
Quería saber si de verdad aparece ruido al subir el ISO con la luz normal de un día nublado, y dónde está mi límite aceptable. La prueba es sobre fotos reveladas, no RAW, porque me interesaba el resultado real: ajuste de intensidad de color, contraste, blancos, reducción de ruido y máscara de enfoque, que es lo que hago siempre. La conclusión, para lo que yo hago —publicar en el blog y en redes—, es que llegar a ISO 8.000 no me supone ningún problema si la luz lo exige. El ruido de una sensibilidad alta se corrige bastante bien en postprocesado; una foto trepidada no hay manera de arreglarla.
- Pruebas de ISO con la Sony A7RII en campo — diciembre de 2025 Nueve fotos de un petirrojo desde un hide, sin recorte y a 600 mm, subiendo de ISO 1.000 a ISO 128.000. A 3.200 la foto es perfectamente publicable; en 12.800 empieza a apreciarse pérdida de detalle en las plumas; en 64.000 se empastan las zonas sin detalle, como el pecho; y al máximo del sensor quedan fotos testimoniales decentes, con velocidades de obturación exageradas.
El teleconvertidor: 1.200 mm en marisma abierta
Con la A7RII y el SEL200600G, el teleconvertidor SEL20TC lleva a 1.200 mm, que es la focal que pide una marisma donde las aves están siempre lejos. Lo que saqué de probarlo es que todo depende de la luz: con buena luz la nitidez y el detalle sorprenden, incluso combinando teleobjetivo y multiplicador 2x; en cuanto la luz baja o hay contrastes difíciles se pierde definición y hay que conformarse con fotos testimoniales dignas. Todo a pulso, ayudándome del focus peaking de la cámara.
- Pruebas a 1.200 mm en las marismas de Santoña — febrero de 2025 En la ría de Treto, con luz cambiante según lo que dejaban pasar las nubes. Los ánades rabudos, tan lejos que ni se inmutaban, salieron muy aceptables con un recorte del 50%; la garceta con menos luz ya perdió nitidez de forma evidente; y el colimbo grande, que estaba cerca y sin recortar, no dio buen resultado.
Técnicas de campo
El coche como hide
En el Brazo del Este hago el recorrido entero sin bajarme, y el coche acaba funcionando como un hide estupendo: mientras siga dentro y me mueva despacio, las aves siguen a lo suyo a pocos metros. La forma de trabajar es lenta: localizo la especie por el canto, aparco cerca y espero dentro sin movimientos bruscos hasta que reaparece, que a veces es un minuto y a veces veinte. Del reclamo tiro alguna vez, aunque en verano da poco resultado porque los pájaros ya han criado y no tienen interés en contestar; cuando lo uso, procuro que sea puntual y sin insistir.
- Un día en el Brazo del Este — agosto de 2026 La entrada donde cuento a fondo cómo me muevo por allí y cómo trabajo desde el coche.
Tumbing-hide: planificar la noche anterior
Con la tienda de campaña lo esencial es instalarse de plena noche, mientras las aves duermen, para que no recelen de la presencia. Eso obliga a planificarlo todo antes: dónde se deja el coche y en qué punto exacto va la tienda, para amanecer con un campo de visión amplio y la luz a la espalda. Durante dos años lo practiqué en la balsa de la Señuela, donde las aves suelen pasar el día entero y el relevo se produce al atardecer.
- Balsa de la Señuela — noviembre de 2011 Incluye el croquis del sitio: con una cruz dónde dejar el coche y con un círculo dónde colocarse para tener campo amplio con el sol detrás.
Con lo que disparo ahora: Sony A7RII con el Sony SEL200600G, y el teleconvertidor SEL14TC o el SEL20TC según lo que busque. Antes, una Sony a6400 con el mismo 200-600.
Revelado: Lightroom, con el mismo tratamiento en todas: intensidad de color, contraste, blancos, reducción de ruido y máscara de enfoque.
Los sitios donde hago estas pruebas están en la página de rutas pajareras, y las especies que salen en ellas, en el listado de especies fotografiadas.
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