30 marzo 2025

Chova piquirroja

La chova piquirroja [Red-billed Chough  - Pyrrhocorax pyrrhocorax] es un córvido de tamaño mediano, inconfundible por su plumaje negro brillante y su característico pico largo, curvado y de color rojo intenso, al igual que sus patas. Esta especie es conocida por su vuelo acrobático y su llamada sonora y resonante.​

En la localidad cántabra de Tagle, especialmente en Punta Ballota, es común avistar a la chova piquirroja. Este enclave, con sus impresionantes acantilados de 70 metros de altura y prados que se extienden hasta el borde del mar, ofrece un hábitat ideal para estas aves. Aquí, las chovas anidan en las grietas de los acantilados y se las puede observar realizando sus característicos vuelos acrobáticos, aprovechando las corrientes de aire ascendentes.

La dieta de la chova piquirroja se basa principalmente en invertebrados que encuentra en los prados cercanos a los acantilados, aunque también puede consumir frutas como cerezas y arándanos. Durante la época de reproducción, que comienza en abril, construyen sus nidos en grietas y huecos de paredes rocosas, generalmente en colonias.

 Fotografías tomadas en Tagle con Sony A7RM2 + Sony 200600G + SEL14TC

chova piquirroja

chova piquirroja

chova piquirroja


 

 



09 marzo 2025

Verderón común (Chloris chloris): macho, hembra y joven, y cómo no confundirlo con el verdecillo

 El verderón común [European Greenfinch - Chloris chloris] es el más corpulento de los fringílidos que se dejan ver con facilidad en jardines, parques, setos y bordes de bosque, y aunque su nombre promete un pájaro verde, buena parte de los que uno se encuentra no lo son en absoluto, lo que explica la mayoría de las dudas de identificación que genera. Estas fotos son del hide de Pícidos de WildWatchingSpain, en las montañas de Riaño (León), donde los verderones bajaban a los posaderos cebados junto a carboneros y pinzones.

Verderón común macho de cuerpo entero con gotas de agua, mostrando el amarillo del ala
El amarillo del borde del ala, la mejor seña de identidad del verderón en todos sus plumajes. Hide de Pícidos, montañas de Riaño (León), marzo de 2025. Sony A7RII + Sony 200-600G


Lo primero que salta a la vista es la hechura: un pájaro recio, de cabeza grande y cuello corto, con un pico cónico, ancho y pálido que es una herramienta de fuerza, capaz de abrir semillas más duras de las que puede el jilguero. Al desplegar las alas y la cola aparece lo que de verdad lo identifica a cualquier distancia y en cualquier plumaje, que es el amarillo vivo del borde del ala y de la base de la cola, un rasgo que conservan hembras y jóvenes por apagados que estén.

Retrato de verderón común macho con gotas de agua sobre el plumaje verde oliva
Macho, con el verde oliva macizo y el pico cónico y claro. Hide de Pícidos, montañas de Riaño (León), marzo de 2025. Sony A7RII + Sony 200-600G


Conviene separar bien los sexos, porque las diferencias son grandes y son el motivo por el que tanta gente da por hecho que ha visto dos especies distintas. El macho adulto es de un verde oliva macizo y limpio, con el amarillo muy marcado en alas y flancos y un tono gris en las mejillas y las coberteras que le da un aire de pájaro bien acabado. La hembra es bastante más apagada, de tonos pardo-grisáceos con un lavado verdoso, con un veteado fino y difuso en el dorso y mucho menos amarillo, hasta el punto de que a contraluz puede parecer un gorrión de pico grueso. Los juveniles van más lejos todavía en esa dirección, con un pardo sucio y un rayado bastante marcado en el pecho y los flancos, y son los que más quebraderos de cabeza dan en verano y a principios de otoño, cuando andan por los comederos en compañía de los adultos.

Verderón común hembra de tonos pardo grisáceos posada
Hembra, mucho más apagada y parda que el macho, con el veteado fino del dorso. Hide de Pícidos, montañas de Riaño (León), marzo de 2025. Sony A7RII + Sony 200-600G

La confusión más frecuente es con el verdecillo, y se resuelve con dos o tres detalles que aguantan bien en campo. El verdecillo es el fringílido más pequeño de Europa, con sus once o doce centímetros frente a los quince del verderón, de modo que la diferencia de bulto se nota incluso sin nada al lado con que comparar. Su pico es muy corto y romo, casi en ángulo recto sobre una cabeza que parece grande de más para el cuerpo, mientras que el del verderón es alargado y cónico. En el color la clave está en el reparto del amarillo: en el verderón queda restringido al borde del ala y a la base de la cola sobre un cuerpo verde o pardo uniforme, y en el verdecillo el amarillo domina la cara, el pecho y la rabadilla, con un conjunto que se ve rayado y desordenado en lugar de liso.

Verderón común posado sobre una rama cubierta de liquen en el bosque de Riaño
La hechura recia y el cuello corto, con el pico pálido bien visible. Hide de Pícidos, montañas de Riaño (León), marzo de 2025. Sony A7RII + Sony 200-600G

Merece una aclaración un término que mucha gente busca sin saber que no pertenece al campo, el del verderón escocés. No es una subespecie ni un ave que se pueda encontrar en el monte, sino una variedad de cría seleccionada por los criadores del norte de Europa, sobre todo en Bélgica, a partir de este mismo verderón común pero buscando ejemplares de mucha más talla, con más pecho y la cola más corta, y cruzada a veces con aves de mutación. Es jerga de canaricultura y no de ornitología, así que quien llegue buscándolo por un pájaro silvestre está buscando otra cosa: en el campo español lo que hay es el verderón común de estas fotos.
Su canto lo delata tanto como el plumaje, con una mezcla de trinos y gorjeos rematados por un sonido nasal y arrastrado, ese zuiiiij alargado que una vez reconocido se oye por todas partes en primavera, a menudo mientras el macho se pasea con un vuelo lento y mariposeante para marcar territorio. Fuera de la época de cría se vuelve sociable y anda en bandos, mezclado con jilgueros, pinzones y pardillos, recorriendo herbazales, rastrojos y comederos, y es entonces cuando resulta más fácil comparar de un vistazo machos, hembras y jóvenes en la misma rama.

Verderón común hembra alimentándose de semillas en el suelo del hide
Hembra alimentándose. Las fotos se hicieron en un posadero cebado del hide. Montañas de Riaño (León), marzo de 2025. Sony A7RII + Sony 200-600G


En España está presente en la práctica totalidad del territorio, incluidas Baleares y Canarias salvo Lanzarote, y aunque llega hasta los dos mil metros se reparte sobre todo por debajo de los novecientos. La población es mayoritariamente sedentaria, así que lo tenemos todo el año, con un refuerzo invernal de aves procedentes del centro y el norte de Europa y una concentración en las zonas más templadas del sur y del litoral durante los meses fríos. La tendencia como reproductor es buena, con un incremento del setenta y cuatro por ciento entre 1998 y 2018 según el programa Sacre de SEO/BirdLife, y está catalogado como especie de preocupación menor; en contraste, los recuentos de invernantes vienen señalando un descenso en la última década, un patrón que comparten otros pequeños pájaros que invernaban aquí en mayor número.
Vale la pena añadir una advertencia sobre los comederos, aunque no sea un problema documentado en España. En Gran Bretaña y en varios países del norte de Europa el verderón sufrió desde 2006 un declive fuerte por la tricomonosis, una enfermedad causada por un protozoo que se transmite sobre todo en comederos y bebederos sucios y que allí llegó a reducir la población reproductora de forma severa. En España no hay constancia de brotes equivalentes en fringílidos silvestres, pero el mecanismo de contagio es el mismo en cualquier sitio, de modo que quien ponga semillas en el jardín hará bien en limpiar los comederos y cambiar el agua con frecuencia.

06 marzo 2025

Pícidos en las Montañas de Riaño (León)



En los bosques de las montañas de Riaño, el golpeteo rítmico contra los troncos y los reclamos inconfundibles delatan la presencia de dos de los pájaros carpinteros más emblemáticos de la fauna ibérica: el pico picapinos y el pito ibérico. Estas aves, pertenecientes a la familia de los pícidos, desempeñan un papel clave en los ecosistemas forestales, excavando cavidades que luego servirán de refugio a muchas otras especies.

Las siguientes fotografías han sido tomadas en el hide de Picidos de Wilwatchingspain, utilizando el equipo Sony A7Rii con el objetivo Sony SEL200600G. Aunque el pico mediano no apareció la jornada fue de los más entretenida.
 

Pico picapinos [Great Spotted Woodpecker - Dendrocopos major]

El pico picapinos es el más común y ampliamente distribuido de los pájaros carpinteros en España. Su plumaje en blanco y negro, con llamativas manchas rojas en la parte inferior del vientre (y en la nuca en el caso de los machos), lo hace inconfundible. Es un maestro del martilleo, perforando la madera en busca de insectos o para construir sus nidos en los troncos de los árboles.

En las imágenes captadas en Riaño, se puede ver su destreza y precisión mientras trepa por la corteza con la ayuda de sus fuertes patas y su cola rígida, que le sirve de apoyo. Su mirada atenta y su poderoso pico reflejan la esencia de un auténtico especialista forestal.

 
Pico picapinos

Pico picapinos

Pico picapinos

 
 

Pito ibérico [Iberian Green Woodpecker - Picus sharpei]

Más esquivo y difícil de observar, el pito ibérico destaca por su llamativo plumaje verde con reflejos dorados y su característica mancha roja en la cabeza. A diferencia del pico picapinos, pasa más tiempo en el suelo, donde se alimenta de hormigas, que captura con su larga lengua pegajosa. Su vuelo ondulante y su potente reclamo, un "laughing call" que recuerda a una risa, son inconfundibles en los bosques abiertos y zonas arboladas.


Pito ibérico

Pito ibérico


 

 

02 marzo 2025

Carboneros en las Montañas de Riaño (León)

En las montañas de Riaño, entre bosques caducifolios y coníferas, he tenido la suerte de fotografiar a tres especies de carboneros que pueden encontrarse en España: el carbonero común [Great Tit - Parus major], el carbonero palustre [Marsh Tit - Poecile palustris] y el carbonero garrapinos [Coal Tit - Periparus ater]. Estas fotografías han sido tomadas en el hide de Pícidos de Wildwatchingspain, en el pueblo de Crémenes en una parcela cerca de la Iglesia de San juan, utilizando la Sony A7Rii con el objetivo Sony SEL200600G.

Cada una de estas especies tiene un carácter y unas particularidades que las hacen únicas. Aquí os dejo una pequeña descripción y las fotos más representativas.

 

Carbonero común [Great Tit - Parus major]

Es el más grande y extendido de los tres. Su combinación de colores —pecho amarillo intenso, cabeza negra con mejillas blancas y una característica franja negra que recorre su vientre— lo convierte en un pájaro inconfundible. Es una especie adaptable que se encuentra en bosques, parques y jardines, mostrando una gran curiosidad y confianza ante la presencia humana. 

Carbonero común

Carbonero común

Carbonero común

Carbonero común

Carbonero común


Carbonero palustre [Marsh Tit - Poecile palustris]

De los tres carboneros, el palustre es el más esquivo. Su plumaje es más sobrio, con tonos marrones y grisáceos, una pequeña cabeza redondeada y una mancha negra en la garganta que no llega a extenderse demasiado. A pesar de su nombre, no siempre está ligado a zonas húmedas y se le puede encontrar en bosques de ribera y hayedos. Es un pájaro silencioso y reservado, lo que hace que cada avistamiento suyo sea especial. 

 

 
Carbonero palustre

Carbonero palustre

Carbonero palustre


Carbonero palustre


Carbonero garrapinos [Coal Tit - Periparus ater]

El carbonero garrapinos es el más pequeño de los tres, pero también el más activo. Prefiere los bosques de coníferas, donde se mueve con rapidez, trepando y colgándose de las ramas con una agilidad sorprendente. Su plumaje destaca por su cabeza negra con una mancha blanca en la nuca, que lo diferencia claramente de los otros carboneros. Su tamaño compacto y su constante movimiento hacen que capturarlo con la cámara sea todo un desafío.


Carbonero garrapinos

Carbonero garrapinos

Carbonero garrapinos

Carbonero garrapinos

Carbonero garrapinos