Mostrando entradas con la etiqueta Colirrojo tizón. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Colirrojo tizón. Mostrar todas las entradas

04 julio 2026

Colirrojo tizón (Phoenicurus ochruros): identificación del macho y la hembra y dónde verlo

El colirrojo tizón [Black Redstart - Phoenicurus ochruros] es un pequeño insectívoro de posadero expuesto que reparte su vida entre el roquedo de montaña y los pueblos, tejados y campos de media España. Estas fotos son de sitios muy distintos entre sí: la costa de la bahía de Santander, un cortijo sevillano en pleno invierno y las barandillas del mirador de Fuente Dé, a unos 1.800 metros, en época de cría. Esa amplitud de hábitat es una de sus señas de identidad.
 
Macho de colirrojo tizón gris pizarra con panel alar blanco sobre una roca cubierta de musgo, con un insecto en el pico
Macho con una presa en el pico. Maribáñez (Sevilla), diciembre de 2025. Sony A7RII + Sony 200-600mm.


En el plumaje hay un dimorfismo sexual marcado. El macho es gris pizarra oscuro —los ejemplares ibéricos tienden a ser casi negros en cara y pecho— y muestra un panel blanco muy patente en el ala, además del obispillo y la cola de un naranja teja característico. La hembra es de un pardo apagado y uniforme, sin negro ni panel alar, pero conserva la misma cola rojiza, que es lo que la delata a distancia. Ambos sexos agitan la cola de forma continua nada más posarse, un gesto muy útil para identificarlo aunque no se aprecie bien el color.
 
Colirrojo tizón macho de perfil sobre roca musgosa, mostrando el gris oscuro del dorso y el panel blanco del ala
El panel alar blanco, bien visible en los machos ibéricos. Maribáñez (Sevilla), diciembre de 2025


Su comportamiento ayuda tanto como el plumaje. Es un cazador al acecho: se posa erguido en un punto elevado y bien visible —una roca, un poste, un cable, el remate de un muro—, controla el terreno y baja a por los insectos, muchas veces al suelo, para volver después a una percha próxima. Ese uso constante de posaderos expuestos permite detectarlo de lejos y seguirlo con comodidad.

Macho de colirrojo tizón de frente sobre roca, con la cara y la garganta negras y el pecho gris
Macho de colirrojo tizón de frente sobre roca, con la cara y la garganta negras y el pecho gris


En España está ampliamente distribuido. Cría de forma continua por la mitad norte y, en el sur, queda ligado a las zonas montañosas, con un periodo reproductor que se extiende de abril a julio. Las poblaciones ibéricas son sedentarias o parcialmente migratorias: en invierno descienden en altitud y muchos ejemplares se instalan en localidades del sur peninsular, lo que explica que mis fotos andaluzas sean todas de diciembre y enero. Es una especie abundante y catalogada como de preocupación menor, sin problemas de conservación. Merece la pena revisar cualquier escollera, cortijo o borda de montaña: casi siempre hay alguno vigilando desde lo alto.
 
Colirrojo tizón macho de espaldas sobre un muro, con el panel alar blanco y la cola naranja teja desplegados
De espaldas se aprecian a la vez el panel blanco y la cola color teja. Maribáñez (Sevilla)
 
Macho de colirrojo tizón posado en una roca con líquenes amarillos en la costa de la bahía de Santander
Macho en el litoral. Ensenada de San Bartolomé, bahía de Santander (Cantabria), octubre de 2023. Sony a6400 + Sony 200-600mm.

Hembra de colirrojo tizón, parda y uniforme, posada en un poste de cemento con alambre en el campo
Hembra, de pardo uniforme y con la misma cola rojiza que el macho. Doñana (Huelva), enero de 2011. Canon EOS 450D + Canon 400mm f/5.6L.

 
Macho de colirrojo tizón con un insecto en el pico sobre la barandilla del mirador de Fuente Dé, en alta montaña
Macho cebando en época de cría, a unos 1.800 m. Mirador de Fuente Dé, Picos de Europa (Cantabria), mayo de 2026. Sony A7RII + Sony 200-600mm + SEL14TC.

 

31 mayo 2026

Aves de alta montaña en Picos de Europa

Subir en el teleférico de Fuente Dé es una de las formas más rápidas y espectaculares de plantarse en el corazón del Parque Nacional de los Picos de Europa. Al salir de la estación superior, conocida como El Cable, pasas en unos minutos de los bosques del valle a un paisaje lunar de piedra y pastos, el escenario perfecto para disfrutar de las aves alpinas sin tener que hacer una caminata de aproximación de varias horas.

Huyendo del bullicio en busca de chovas piquigualdas

Nada más salir de la estación, en las praderas colindantes, se encuentra uno de los puntos más conocidos de España para buscar al gran protagonista de estas cumbres, el gorrión alpino. Sin embargo, al llegar me encontré con un grupo de pajareros que parecían bastante tensos, sobretodo uno de ellos que no paraba de dar órdenes al resto. Es probable que vinieran desde muy lejos con el único objetivo de conseguir la foto perfecta, así que decidí darme una vuelta por los alrededores y dejar esa zona para la vuelta.

Me alejé caminando para disfrutar del entorno con más calma. Este paseo más tranquilo me permitió fotografiar a un Acentor alpino [Alpine Accentor - Prunella collaris], que se movía muy confiado buscando alimento por los pastos, y también a un Bisbita alpino [Water Pipit - Anthus spinoletta], aprovechando los pastizales de altura donde suele nidificar. Para completar el momento, un rebeco se dejó ver en la ladera de enfrente, saltando por las rocas con esa agilidad que siempre impresiona ver tan de cerca.

 

Acentor alpino buscando presas
Acentor alpino buscando presas

Bisbita alpino
Bisbita alpino

Rebeco mudando pelaje
Rebeco mudando pelaje

Después empecé a fijarme en el cielo y en las paredes verticales. En estos cortados es muy fácil disfrutar de la Chova piquigualda [Alpine Chough - Pyrrhocorax graculus]. Este córvido de montaña es un acróbata del aire, capaz de jugar con las corrientes más fuertes cerca de las paredes de roca sin despeinarse. A diferencia de su pariente la chova piquirroja, la piquigualda prefiere altitudes mayores, aunque también se dejó ver una pareja de picorojas a esta altura. Pude hacerles algunas fotos en pleno vuelo y también conseguí retratar a un ejemplar posado tranquilamente, dejando ver bien su característico pico amarillo.

Chovas piquigualdas al vuelo
Chovas piquigualdas al vuelo

Chovas piquigualdas al vuelo
Chovas piquigualdas al vuelo

Chovas piquigualdas al vuelo
Chovas piquigualdas al vuelo

Chova piquigualda posada
Chova piquigualda posada

Chova piquiroja al vuelo
Chova piquiroja al vuelo

 

Recompensa en las lagunas: Gorrión alpino y collalba gris

Continué el paseo recorriendo la zona de las lagunas. En la más alejada del cable, apareció un Gorrión alpino [White-winged Snowfinch - Montifringilla nivalis], dejándose fotografiar a cierta distancia. Este pájaro es una de las joyas más deseadas por cualquier aficionado. Es un residente estricto de la alta montaña; está tan bien adaptado a las condiciones extremas que casi nunca baja a los valles, soportando los duros inviernos buscando semillas entre las rocas y la nieve. Ver el contraste de sus alas blancas cuando levanta el vuelo es una maravilla.

Gorrión alpino en Picos de Europa
Gorrión alpino alimentándose

Gorrión alpino en Picos de Europa
Gorrión alpino

 

De camino al cable había varios ejemplares de Collalba gris [Northern Wheatear - Oenanthe oenanthe]. Al contrario que el gorrión, la collalba es una gran viajera que viene desde el continente africano. Sube a estas alturas durante el verano buscando los pastos cortos y las rocas para esconder su nido, y en cuanto empieza a llegar el frío otoñal, pone rumbo de nuevo hacia el sur.

Collalba gris adulto macho sobre tejado
Collalba gris reproductor macho 

Collalba gris inmaduro
Collalba gris inmaduro primer verano

 
Collalba gris inmaduro
Collalba gris inmaduro primer verano

 

La niebla y una última sorpresa en las barandillas

Al emprender el camino de regreso hacia el teleférico, el panorama en las praderas del principio había cambiado por completo. Ya no estaban los fotógrafos, pero el lugar se había llenado de familias con niños pasando el día, justo en la zona principal del gorrión. Además, el tiempo en Picos de Europa cambia en cuestión de minutos y una niebla espesa empezó a entrar rápidamente, cerrando la visibilidad, así que tocaba coger la cabina de bajada.

Pero la montaña siempre guarda algo para el final. Justo antes de entrar, un Colirrojo tizón [Black Redstart - Phoenicurus ochruros] se posó a mi lado, directamente en las barandillas metálicas del teleférico. Este pajarillo oscuro, que destaca por el tono naranja rojizo de su cola, tiene una capacidad de adaptación increíble. Lo mismo te lo encuentras criando en el tejado de un edificio en pleno centro de una ciudad, que a casi 2.000 metros de altitud en Picos de Europa, aprovechando cualquier grieta en la roca o la propia estructura de la estación para vigilar su territorio. Una forma inmejorable de cerrar la jornada antes de que la niebla lo cubriera todo.

Colirrojo tizón con presa
Colirrojo tizón

 
Teleférico Fuente Dé con niebla
Teleférico Fuente Dé entre la niebla