12 septiembre 2010

Agachadiza común

Pocas especies de limícolas ponen tanto a prueba la paciencia y la capacidad de observación en los humedales como la agachadiza común [Common Snipe - Gallinago gallinago]. Mientras que la mayoría de las aves de su entorno se delatan fácilmente al moverse en bandos abiertos por las orillas, esta especie ha hecho de la invisibilidad su principal estrategia de supervivencia durante la invernada en la península ibérica.

 

Agachadiza en las marismas
Complejo endorreico la Espera, Cádiz. Canon 450D + Sigma 170-500mm

El despegue errático como rasgo de identificación

El encuentro con una agachadiza suele seguir un patrón casi idéntico en cada salida al campo: el observador camina por el borde de una tabla de arrozal o un pastizal encharcado sin notar absolutamente nada, hasta que el ave arranca el vuelo de manera repentina a escasísimos metros de sus pies.

Esta conducta de huida es uno de sus rasgos más diagnósticos. A diferencia de otros limícolas que realizan vuelos rectilíneos y predecibles, la agachadiza común inicia un ascenso meteórico ejecutando quiebros muy cerrados en zigzag. Este vuelo errático va acompañado de un reclamo sibilante, agudo y áspero, emitido por lo general en el mismo instante del despegue. En el aire, la silueta revela unas alas apuntadas con el borde posterior blanco y un diseño de cola donde destacan los tonos rojizos, caracteres limpios que permiten diferenciarla de la agachadiza chica, notablemente más pequeña y silenciosa al volar.

Sondeo táctil y adaptación al sustrato blando

Cuando el ave no se siente presionada y retoma su actividad, se hace evidente la extraordinaria especialización de su anatomía. Su área de alimentación se restringe a zonas de lodo muy blando, pastos saturados de agua o rastrojos inundados, entornos donde su plumaje críptico (dominado por líneas longitudinales de color crema y pardo) se funde por completo con la vegetación seca.

Allí despliega su método de caza, que consiste en un sondeo continuo y vertical del terreno, introduciendo el larguísimo pico en el fango como si fuera un pistón. Este apéndice no es una simple pinza rígida; la punta es flexible y cuenta con una altísima densidad de células sensitivas. Gracias a ellas, la agachadiza detecta las vibraciones de lombrices, larvas de dípteros y pequeños crustáceos bajo el lodo sin necesidad de verlos. Esta capacidad de alimentación subsuperficial explica por qué los arrozales cosechados del delta del Ebro, las marismas del Guadalquivir o los regadíos del interior peninsular concentran millares de ejemplares procedentes del norte de Europa desde octubre hasta marzo, convirtiendo a esta limícola en una pieza clave de la biomasa invernal de nuestros humedales.


25 julio 2010

El martinete común en el Brazo del Este (Sevilla) durante el estío

Martinete común
[Night Heron – Nycticorax nycticorax]

Martinete común [Night Heron – Nycticorax nycticorax]
Adulto macho con moño nupcial. Brazo del Este (Sevilla). Julio 2010. Canon 450D + Sigma 170-500mm

El mes de julio coincide con una de las épocas de mayor actividad en las colonias de reproducción de las ardeidas en la península ibérica. A diferencia de otras garzas de hábitos marcadamente diurnos, el martinete común mantiene una dinámica muy particular en estos meses centrales del verano, cuando los pollos de las primeras nidadas ya empiezan a abandonar los nidos y a realizar sus primeros vuelos de dispersión por los alrededores del humedal.

 

Retrato de martinete en Brazo del Este (Sevilla)
Brazo del Este (Sevilla). Julio 2010. Canon 450D + Sigma 170-500mm

Rasgos morfológicos y plumaje nupcial

La observación del Martinete común [Black-crowned Night Heron - Nycticorax nycticorax] en época estival permite apreciar a los adultos en su máximo esplendor morfológico, exhibiendo los caracteres propios del periodo reproductor definitivo.

El diseño del adulto es inconfundible debido a su silueta compacta y robusta. Destaca el capirote y el dorso de un tono negro azulado con reflejos metálicos, que contrasta vivamente con las alas de color gris claro y las partes inferiores blancas o cenicientas. El rasgo más diagnóstico del plumaje nupcial son las dos o tres plumas blancas, largas y filamentosas, que nacen en la nuca y caen sobre el dorso, las cuales suelen perderse o reducirse tras la cría. Los ojos, de un iris rojo escarlata muy intenso, completan su fisonomía. En este periodo, además, es frecuente observar la coexistencia en el mismo hábitat de estos adultos con los jóvenes del año, que visten un plumaje de camuflaje pardo, densamente moteado de blanco, y presentan el iris todavía amarillento.

Martinete con mechón nupcial danto un paso
Adulto macho con moño nupcial. Brazo del Este (Sevilla). Julio 2010. Canon 450D + Sigma 170-500mm

 

Dinámica reproductora y hábitos alimentarios

Durante el verano, la actividad en las colonias de cría (que suelen ser multiespecíficas, compartidas con garcillas bueyeras, garzas reales o martinicos) es frenética. Sin embargo, el martinete común mantiene su especialización crepuscular y nocturna. Pasa las horas de mayor insolación oculto en la vegetación palustre más densa, como carrizales, tarayales o sauces de ribera, reduciendo así el estrés térmico y la competencia directa con otras especies diurnas.

Martinete en posición de reposo
Brazo del Este (Sevilla). Julio 2010. Canon 450D + Sigma 170-500mm

 

Es al caer la tarde cuando la actividad se intensifica notablemente. Los adultos abandonan los dormideros y las zonas de nidificación para buscar el alimento necesario para cebar a la prole. Su técnica de caza en esta época se basa en el acecho estático en las orillas de aguas someras, canales de riego o tablas de arrozales. Su dieta estival es marcadamente oportunista, aprovechando la gran abundancia de anfibios, grandes insectos, y pequeños peces que registran los humedales en julio. El éxito de estas poblaciones está estrictamente ligado a la conservación de la vegetación de ribera, vital para el refugio de los volantones en sus primeras semanas de emancipación.


El fumarel cariblanco en los humedales de interior durante el verano

El mes de julio coincide con el periodo crítico de la reproducción y posterior dispersión de muchas aves acuáticas en la península ibérica. Mientras que los charranes y otros fumareles tienden a concentrarse en entornos costeros o salinas de aguas someras, el fumarel cariblanco se consolida como el representante más característico de las masas de agua dulce del interior, como tablas de agua, marismas y arrozales.

Fumarel cariblanco sobre poste
Brazo del Este (Sevilla). Julio 2010. Canon 450D + Sigma 170-500mm

 

Fenología y rasgos diagnósticos en plumaje estival

Durante estas fechas de pleno verano, el Fumarel cariblanco [Whiskered Tern - Chlidonias hybrida] exhibe su plumaje nupcial completo, el más definido y reconocible para su correcta identificación en el campo antes de que comience la muda postnupcial.

El rasgo más evidente en las observaciones de adultos es el fuerte contraste de la cabeza. Destaca un capirote negro compacto que cubre toda la zona superior y ocular, delimitado en la parte inferior por unas mejillas blancas muy limpias que dan nombre a la especie. Este patrón contrasta de forma nítida con el gris oscuro, casi negruzco, del vientre y el pecho, y con el tono rojo oscuro del pico y las patas. A finales del verano, este diseño tan característico se irá diluyendo hacia un plumaje invernal mucho más pálido, dominado por tonos blancos y grises claros, previo a su migración hacia el continente africano.

Ecología trófica y selección de hábitat

A diferencia del género Sterna, cuya técnica de caza se basa en el picado con inmersión completa, el comportamiento de búsqueda de alimento del fumarel cariblanco es esencialmente superficial. Realiza vuelos pausados a escasa altura sobre la lámina de agua, ejecutando giros rápidos para capturar invertebrados, larvas, insectos y pequeños anfíbios directamente de la superficie o de la vegetación flotante, raramente llegando a sumergir el cuerpo.

Esta dependencia de la vegetación palustre es también clave para la ubicación de sus colonias de cría. Nidifican sobre plataformas flotantes compactas construidas con eneas, carrizos y plantas acuáticas que anclan a la propia vegetación. Aunque este sistema ofrece una protección eficaz frente a los depredadores terrestres, expone a la colonia a un riesgo elevado ante las oscilaciones bruscas del nivel del agua o la desecación estival de los humedales, factores determinantes para el éxito reproductor de la especie en estas latitudes.


Observación de Avetorillo común [Little Bittern - Ixobrychus minutus] en el Brazo del Este, Sevilla

El Avetorillo común [Little Bittern - Ixobrychus minutus] es una de las ardeidas más fascinantes y, a la vez, más difíciles de observar de la avifauna ibérica. Su carácter esquivo y su dependencia absoluta de las masas densas de vegetación palustre hacen que cada encuentro con esta especie sea un evento destacable en el complejo de humedales del Bajo Guadalquivir.

Avetorillo común. Brazo del Este. Junio 2010.
Avetorillo común. Brazo del Este. Junio 2010. Canon 450D + Sigma 170-500mm DC


 

Fenología y presencia en el humedal sevillano

El avetorillo común se comporta en la provincia de Sevilla principalmente como un visitante estival, mostrando una fenología muy ligada al desarrollo de la vegetación de los canales:

Llegada y reproducción: Los primeros efectivos suelen arribar a las marismas y arrozales sevillanos a partir de abril. Espacios protegidos como el Brazo del Este ofrecen el hábitat idóneo gracias a la combinación de carrizales, eneales y canales de riego estables, donde instalan sus nidos bien ocultos a escasa altura sobre el agua.

Paso migratorio y post-cría: Durante los meses de julio y agosto, la actividad de la especie se vuelve más detectable debido a la presencia de los pollos volanderos. A partir de septiembre, emprenden su viaje migratorio post-nupcial hacia sus cuarteles de invernada en el África subsahariana, aunque de forma muy aislada se ha documentado algún ejemplar invernante en el sur peninsular.

Avetorillo común. Brazo del Este. Junio 2010.
Brazo del Este. Junio 2010. Canon 450D + Sigma 170-500mm DC

 

Claves de identificación y dimorfismo sexual

A diferencia de otras garzas, el avetorillo común presenta un dimorfismo sexual muy marcado, lo que facilita la determinación del sexo de los ejemplares en el campo si se cuenta con una buena visibilidad.

Identificación del macho: El macho adulto exhibe un diseño de plumaje de gran contraste. El capirote, el dorso y las alas son de un color negro brillante con reflejos verdosos, lo que contrasta fuertemente con las partes inferiores de color crema o leonado claro. En vuelo, las grandes manchas pálidas de las alas son un rasgo diagnóstico inconfundible.

Identificación de la hembra y juveniles: La hembra sustituye el negro del dorso por un tono pardo oscuro o chocolate, y presenta un rayado longitudinal difuso en el cuello y el pecho. Los ejemplares juveniles son todavía más crípticos, con un moteado castaño y leonado muy denso por todo el cuerpo que les permite mimetizarse perfectamente cuando adoptan su clásica postura de alarma, permaneciendo inmóviles con el pico apuntando hacia el cielo entre las cañas.

Avetorillo común. Brazo del Este. Junio 2010.
Avetorillo común. Brazo del Este. Junio 2010. 

 

27 junio 2010

Observación de Charrán común [Common Tern - Sterna hirundo] en el Brazo del Este, Sevilla

El Charrán común [Common Tern - Sterna hirundo] es una de las aves de aspecto marino más estilizadas que podemos encontrar en el interior de la provincia de Sevilla durante los meses cálidos. Aunque se asocia habitualmente a entornos costeros, el complejo de humedales del Bajo Guadalquivir, y específicamente el Brazo del Este, ofrece un hábitat óptimo para esta especie gracias a su riqueza piscícola y a la configuración de sus canales y tablas de arrozal.

Charrán común al vuelo
Brazo del Este (Sevilla). Junio 2010. Canon 450D + Sigma 170-500mm

 

Fenología y comportamiento en humedales interiores

La presencia del charrán común en el interior de Sevilla es de carácter estival y de paso, estando muy ligada a los ciclos agrícolas del entorno:

Periodo reproductor y post-cría: Los charranes utilizan el Brazo del Este tanto para alimentarse durante la época de cría como para concentrarse en las semanas posteriores a la reproducción. Las extensiones de agua somera y los canales de riego son zonas ideales para que los adultos capturen pequeños peces y alimenten a los volantones.

Paso migratorio: Entre el final del verano y el inicio del otoño, este paraje natural sirve de estación de descanso y avituallamiento para ejemplares en migración activa que descienden por el valle del Guadalquivir en dirección hacia el continente africano.

Claves de identificación frente a otros charranes y fumareles

En el interior de Sevilla, el charrán común comparte espacio con otras especies similares, por lo que hay que prestar atención a la silueta y a los detalles cromáticos en el pico y las patas.

Diferencias con el Charrán patinegro: Aunque el patinegro también visita el interior, es más grande y robusto. Su pico es completamente negro con la punta de color amarillo pajizo, mientras que el charrán común adulto en época estival presenta el pico rojo coral con la punta negra, además de unas patas visiblemente más cortas y rojizas.

Diferencias con el Fumarel cariblanco: Este es el limnocorácido reproductor más abundante en los arrozales sevillanos. El fumarel cariblanco es más pequeño, tiene el cuerpo gris oscuro en época de cría, con las mejillas blancas muy contrastadas, y carece de la cola profundamente ahorquillada y las largas plumas rectrices del charrán común. Además, el vuelo del fumarel es más pausado, recogiendo insectos de la superficie, mientras que el charrán realiza picados verticales en el agua.

Diferencias con el Charrán ártico: Aunque es una rareza en el interior, en pasos migratorios podría coincidir. El charrán común se distingue por mostrar unas patas discretamente más largas y una cuña oscura difusa en las primarias externas de la parte superior del ala, a diferencia de las alas casi translúcidas y el pico rojo de sangre uniforme del ártico.

Análisis del registro de junio de 2010

Las observaciones documentadas en junio de 2010 en el Brazo del Este coinciden con el periodo de máxima actividad de la especie en las zonas húmedas interiores. En estas fechas, los ejemplares muestran el plumaje nupcial completo, destacando el capirote negro puro que cubre la cabeza y el contraste del dorso gris pálido con las partes inferiores blancas.

Charranes comunes al vuelo en Brazo del Este
Brazo del Este (Sevilla). Junio 2010. Canon 450D + Sigma 170-500mm

 

Registrar la especie en este espacio natural protegido pone de relieve la importancia del Brazo del Este como alternativa y complemento a las marismas de Doñana, especialmente en años donde la gestión del agua en el Guadalquivir condiciona la disponibilidad de zonas de caza para las aves piscívoras.

23 mayo 2010

Observación de Gaviota reidora [Black-headed Gull - Chroicocephalus ridibundus]

La Gaviota reidora [Black-headed Gull - Chroicocephalus ridibundus] es una de las larislas más abundantes y adaptables de la Península Ibérica. Aunque es especialmente conocida por sus enormes concentraciones invernales en todo tipo de humedales, costas e incluso zonas urbanas, el seguimiento de sus plumajes a lo largo del año revela los complejos ciclos biológicos de la especie.

Gaviota reidora plumaje estival
Gaviota reidora plumaje estival. Mayo 2010. Canon 450D + Sigma 300mm

 

Fenología y movimientos estacionales

La dinámica de la gaviota reidora en el sur de España combina poblaciones residentes con un enorme contingente de aves invernantes y en paso migratorio:

Periodo estival: Durante la primavera y el verano, la presencia de la especie se reduce en las costas, ya que gran parte de los efectivos se desplazan a sus áreas de cría en el centro y norte de Europa, o a colonias muy específicas del interior peninsular, como Fuente de Piedra o Doñana. Los ejemplares que permanecen en el litoral suelen ser inmaduros o no reproductores.

Gaviota reidora plumaje estival. Mayo 2010. Canon 450D + Sigma 300mm
Gaviota reidora plumaje estival. Mayo 2010. Canon 450D + Sigma 300mm

Gaviota reidora plumaje estival. Mayo 2010. Canon 450D + Sigma 300mm
Gaviota reidora plumaje estival. Mayo 2010. Canon 450D + Sigma 300mm

 

Paso otoñal e invernada: A partir de septiembre y octubre, se produce una llegada masiva de aves procedentes del continente europeo. El litoral andaluz funciona como un área de invernada crucial y como zona de descanso para los ejemplares que continúan viaje hacia el continente africano.

Zurich (Suiza). Octubre 2010. Plumaje de invierno. Ejemplar adulto
Zurich (Suiza). Octubre 2010. Plumaje de invierno. Ejemplar adulto

 

Claves de identificación y cambios de plumaje

El nombre común y el nombre en inglés reflejan el rasgo más característico de la especie, pero este cambia drásticamente según la época del año.

Plumaje nupcial (Primavera): Los adultos desarrollan una máscara de color marrón chocolate muy oscuro (que parece negra a distancia) que cubre toda la cabeza, dejando un anillo ocular blanco roto muy fino alrededor del ojo. El pico y las patas adquieren un tono rojo carmín intenso.

Plumaje invernal (Otoño): Tras la muda post-nupcial, la máscara desaparece por completo. La cabeza se vuelve blanca, conservando únicamente una mancha auricular oscura muy visible detrás del ojo, como si fuera un auricular. El pico y las patas pierden intensidad, volviéndose de un tono rojo más apagado o anaranjado.

Identificación de juveniles: Durante su primer año, muestran un diseño escamoso marrón en el dorso, una banda negra muy marcada al final de la cola y el pico anaranjado con la punta negra. En vuelo, independientemente de la edad, la mejor forma de distinguirla de otras gaviotas pequeñas es el borde de ataque de las alas, que presenta una gran cuña blanca muy limpia y brillante en las primarias externas.

Gaviota reidora juvenil
Gaviota reidora juvenil

Gaviotas reidoras juveniles al vuelo
Gaviotas reidoras juveniles al vuelo

 



02 mayo 2010

Observación de Pardillo común en Manilva, Málaga

El Pardillo común [Common Linnet - Linaria cannabina] es uno de los fringílidos más representativos de los paisajes abiertos y zonas de matorral de la Península Ibérica. Los registros que presento a continuación corresponden a observaciones realizadas en el municipio de Manilva (Málaga), un enclave de gran interés por su proximidad al Estrecho de Gibraltar y su importancia en los movimientos migratorios de la especie.

 

Pardillo común posado en una rama
Pardillo. Canon 450D + Canon 300mm

Distribución y dinámica en el litoral malagueño

En la zona de Manilva y la Costa del Sol, el pardillo común se comporta como residente, pero su población fluctúa drásticamente según la época del año:

Invernada y paso migratorio: Debido a su ubicación estratégica, este entorno recibe un flujo importante de ejemplares que huyen de los rigores del interior peninsular. En estos terrenos de campiña costera y zonas de matorral bajo, los pardillos encuentran refugio y alimento abundante en forma de semillas.

Periodo de cría: Muchos ejemplares aprovechan la estabilidad térmica de las colinas malagueñas para nidificar, utilizando la cobertura que ofrecen los arbustos y linderos de cultivo.

 

Claves de identificación: Machos, hembras y juveniles

El pardillo común presenta variaciones estacionales y sexuales que son fundamentales para un correcto registro de campo.

El macho y el plumaje nupcial: Es el rasgo más distintivo de la especie durante la primavera. El macho desarrolla una mancha frontal y pectoral de color rojo carmín muy intenso sobre un dorso pardo castaño. En invierno, este rojo se apaga o queda oculto tras los bordes claros de las plumas nuevas.

Hembras y ejemplares juveniles: Ambos carecen por completo de tonos rojizos, lo que requiere fijarse en otros rasgos:

  • Hembra: Presenta un plumaje muy rayado tanto en el dorso como en el pecho. El tono general es pardo grisáceo.

  • Juvenil: Similar a la hembra pero con un rayado más difuso y un aspecto más moteado.

Identificación en vuelo: En cualquier edad o sexo, la clave es la mancha blanca en las primarias y los bordes blancos de la cola, que contrastan fuertemente cuando el ave levanta el vuelo.

Pardillo común posado en unos espinos
Pardillo. Canon 450D + Canon 300mm

 

Notas sobre el registro en Manilva (Mayo 2010)

Las fotografías obtenidas en mayo de 2010 en Manilva documentan la presencia de la especie en pleno periodo reproductor. En esta zona de Málaga, el hábitat de colinas suaves con presencia de cultivos y vegetación herbácea ofrece las condiciones idóneas para la especie.

A pesar de ser una especie todavía frecuente, el pardillo ha sufrido un declive moderado en algunas regiones debido a la pérdida de linderos y al uso intensivo de herbicidas. Registros como este de 2010 son fundamentales para certificar la estabilidad de la población en áreas de gran presión antrópica como es el litoral malagueño.




17 abril 2010

El Águila Real [Golden eagle – Aquila chrysaetos]: Un encuentro familiar en el Valle de Cabuérniga

Hay avistamientos que se quedan grabados en la memoria no solo por la especie en sí, sino por el momento en que ocurrieron. Corría el mes de abril de 2010 cuando, durante una excursión familiar por el impresionante Valle de Cabuérniga (Cantabria), la reina de las rapaces hizo su aparición.

La magia del Valle de Cabuérniga

Cantabria es tierra de contrastes, y Cabuérniga, con sus bosques infinitos y sus cumbres brañeras, es uno de los mejores refugios para el Águila real. En esta zona, estas rapaces aprovechan las térmicas que se generan en los valles para patrullar su inmenso territorio en busca de presas.

La captura: Un recuerdo con la Panasonic FZ50

Valle de Cabuérniga (Cantabria). Abril 2010. Panasonic FZ50.
Valle de Cabuérniga (Cantabria). Abril 2010. Panasonic FZ50.

Esta fotografía es el testimonio de aquel día. Fue realizada con mi fiel Panasonic DMC-FZ50. Aunque hoy en día estamos acostumbrados a ráfagas de 20 fotos por segundo y enfoques inteligentes, esta toma me recuerda que la fotografía de naturaleza tiene mucho de paciencia y un poco de suerte.

Captar la silueta del Águila real con una cámara bridge de 2010 fue todo un reto técnico, pero la óptica Leica de la FZ50 cumplió con creces, permitiéndome conservar este recuerdo de una jornada en familia rodeados de naturaleza cántabra.

¿Cómo identificar al Águila real en vuelo?

Si visitas el norte de España y ves una gran rapaz, ¿cómo saber si es una Real?

  • Envergadura: Es inmensa (hasta 2,3 metros).

  • Coloración: Los adultos son de un marrón chocolate oscuro con reflejos dorados en la nuca (que le dan su nombre en inglés, Golden Eagle).

  • Silueta: En vuelo, suele llevar las alas ligeramente levantadas en forma de "V" muy abierta, a diferencia de los buitres que planean de forma más plana.

Importancia de la conservación en Cantabria

El Águila real es un bioindicador de la salud de nuestros ecosistemas. Su presencia en Cabuérniga nos indica que el valle conserva un equilibrio natural necesario para su supervivencia. Observarlas en libertad es un privilegio que debemos proteger, respetando siempre las distancias de seguridad, especialmente en época de nidificación (primavera).


24 junio 2007

Alimoche común [Egyptian Vulture – Neophron percnopterus] en Picos de Europa

El Alimoche común, también conocido cariñosamente como "la vaca de San Antón", es una de las rapaces más fascinantes que podemos observar en la península ibérica. Verlo planear sobre las cumbres calizas es siempre una gran experiencia, especialmente en enclaves tan majestuosos como los Picos de Europa.

Alimoche común volando

Picos de Europa (Cantabria). Junio 2007. Panasonic DMC-FZ50


Esta fotografía que comparto fue capturada en junio de 2007, en plena vertiente cántabra de Picos de Europa. Junio es un mes clave, ya que los ejemplares están en plena actividad de cría y el trasiego por los cortados es constante.

Para los amantes de la técnica fotográfica "retro", esta toma fue realizada con mi vieja Panasonic DMC-FZ50. A pesar de los años, el sensor de esta cámara bridge y su óptica Leica permitían captar detalles magníficos del contraste blanco y negro de las alas del Alimoche en vuelo.

¿Cómo identificar al Alimoche común?

A diferencia de otros buitres más grandes, el Alimoche es inconfundible por:

  • Su silueta: En vuelo presenta una cola en forma de cuña (rombo), algo único entre nuestras rapaces blancas.

  • Coloración: Los adultos son mayoritariamente blancos con las puntas de las alas negras.

  • Su rostro: Posee una cara desnuda de piel amarilla intensa, que se vuelve más brillante durante la época de celo.

El buitre que usa herramientas

Lo que realmente hace especial al Neophron percnopterus es su inteligencia. Es uno de los pocos animales en el mundo capaces de utilizar herramientas. En zonas donde convive con avestruces o grandes aves, es capaz de usar piedras con el pico para golpear y romper cáscaras de huevos duros. En nuestra zona de Cantabria, su dieta es más generalista, actuando como un limpiador esencial de la montaña.

¿Dónde y cuándo verlo?

El Alimoche es una especie migratoria transahariana. Llega a España en marzo y nos abandona en septiembre para cruzar el Estrecho de Gibraltar hacia África.

  • Ubicación: Picos de Europa es uno de los mejores lugares para avistarlo debido a la abundancia de cortados rocosos donde anida.

  • Consejo de observación: Busca en los alrededores de las zonas de pastoreo; a menudo siguen al ganado esperando restos orgánicos.